Rescatan cantos Tobas

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El dueto integrado por Charo Bogarín y Diego Pérez, presentará oficialmente este sábado a las veintiuno en la sala Siranuch un compilado de cantos para pequeños en lenguas Qom (toba) y guaraní.

Tonolec, el dueto integrado por Charo Bogarín y Diego Pérez que desde hace doce años se identifica por entablar desde la música puentes con las etnias de los pueblos originarios y que mezcla cantos originarios con sonoridades electrónicas, presentará oficialmente este sábado a las veintiuno en la sala Siranuch (Armenia mil quinientos cincuenta y tres) “Mitai”, un compilado de cantos para pequeños en lenguas Qom (toba) y guaraní.

“‘Mitai’ -palabra en guaraní que los mayores usan para llamar a los pequeños y pequeñas-, es una panzada de cantos nativos para el público infantil, en ritmos pegadizos y la sonoridad de elementos electrónicos”, definió a Télam la vocalista y música formoseña Charo Bogarí­n, de regreso de una primera vira por China.

La intérprete, quien se impuso desde su voz poderosa y teatralidad escénica y que viene recorriendo un camino independiente al lado de su compañero de senda Diego Pérez (músico y arreglador), contó que la idea de hacer un disco dedicado a los pequeños brotó, entre otras muchas cosas, de la concepción integradora que desde sus comienzos cultivó Tonolec.

“La música de Tonolec es muy integradora, desde los inicios vienen a vernos 3 generaciones (progenitores, hijos y abuelos). Aunque este disco fue concebido para este publico infantil, los pequeños vienen de la mano de los progenitores, son canciones que creo que primero las escucharon sus progenitores, y que el día de hoy están compiladas en ‘Mitai'”, expresó.

Con exactamente los mismos condimentos que caracterizan al dueto, que combina lo ancestral y lo moderno, el folclore y el pop, Tonolec se concentra ahora en los chicos y plantea versiones de tradicionales como ‘Manuelita’ de María Elena Walsh cantada en guaraní o bien “Canción de Cuna” en toba, y de cantos viejos y tradicionales como “Jajoguero guata pave” (paseemos juntos / camino al mar) y “Ore ru” (nuestro padre), que tiene su videocilp efectuado por la artista Kati Egely.

“Fui mamá muy joven, a los veintiuno años, cuando comencé con este cosmos musical lo hice de la mano de mi pequeña, la vida de uno te va marcando estos caminos, en nuestros discos había un canto infantil -siguió-. Se profundizó mucho en el momento en que nos dimos cuenta que este canto guaraní es prácticamente privativo de los pequeños”.

Después de hacer trabajo de campo en 8 comunidades de Misiones, Bogarín y Pérez advirtieron la relevancia de trasmitir a los pequeños la cultura ancestral a través del canto, tomando el ejemplo de los guaraníes.

“En los lugares que visitamos había ronda de canto y de baile de los pequeños, y ahí nos percatamos de que en esas comunidades transmiten a través del canto su sabiduría, sus costumbres, el cosmos de los dioses. Tomamos de ejemplo a los guaraníes y centramos en los chicos, en quienes serán nuestro porvenir, para aportar a fin de que tengan una identidad fuerte y tengan una libertad total de pensamiento”.

En el flamante disco participan 3 coros de niños: chicos de las comunidades guaraníes de Misiones, de la comunidad toba de Derqui (situada a cincuenta quilómetros de Capital Federal) y Color Humano de Mar del Plata.

“La idea es producir una conciencia en nuestros pequeños, de que esto asimismo es una parte de lo que somos, somos sangre nativa, hay una cuestión identitaria que debe ver con la idea de la música empleada para concienciar, lejos de infravalorar a los pequeños”, añadió la vocalista, que ya antes de abocarse a la música fue cronista y bailarina.

Tataranieta de un cacique guaraní, natural de la localidad formoseña de Clorinda, Bogarín decidió abocarse de lleno al canto a sus veintinueve años, cuando conoció al productor y multiinstrumentista Diego Pérez (Chaco), para juntos embarcarse en Tonolec

Télam: ¿De qué forma fue la experiencia de tocar por vez primera en China?

CB: Fue más de lo que aguardábamos. Hicimos 6 conciertos en diez días. Tocamos en 3 festivales muy grandes, ante cuarenta mil personas, en los que la gente estaba a abierta a oír todo género de propuestas. Descubrimos que el público chino es muy participativo y entusiasta. La gente cantaba con nosotros nuestro nombre, fue revisar que la música es universal, que no tiene fronteras.

T: Tras tantos años de recorrido juntos, ¿de qué forma describirías este presente de Tonolec?

CB: En doce años de carrera esta contestación del público chino fue una ratificación de lo que hacemos. Nosotros pensamos proseguir cosechando lo que venimos sembrando, haciendo una música con identidad, con un mensaje, expandiendo nuestro sonido a todo el mundo, aguardando que los caminos se prosigan abriendo.